Sorry pero estaré todo este día fuera de casa, por lo tanto no puedo subir el capítulo. En la noche quizá pueda.Prometo hacer el proximo capitulo mucho más largo :)
Gracias por entendeer :D Bye :D
viernes, 4 de febrero de 2011
miércoles, 2 de febrero de 2011
Capítulo 3: Tu Bipolaridad
“Yo nunca tendré novio ni saldré con nadie” fueron las primeras palabras que me dijo Gonzalo antes de saludarme hoy por la mañana. Me dio vergüenza y risa a la vez.
Ya cállate- le dije sentándome en mi puesto.
Soy tu mejor amigo ¿o no?- me dijo sentándose al lado mío- creo que mínimo merezco saber que tipo de relación tienes con él.
Nada, solo nos topamos en la cafetería- dije
Solo eso? – pregunto no convencido
Si, solo eso- confirme aun sabiendo que estaba mintiendo.
Mmm, como que no te creo mucho. Te conozco pero lo dejare pasar por esta vez-dijo sentándose.
Ese día iba a ser agotador, solo quería que fuera de noche y dormir. Tenía el examen de piano y estaba muy nerviosa. Me tocaba a la segunda y última clase de ese día y el misterio fue que Alex no se me apareció por el camino. Di mi examen y creo que me fue bastante bien. Fue raro ese día pues en ningún momento me topé con Alex. Era divertido hablar con él. Extrañaba sus coqueteos conmigo. Me daba risa como hacía para que saliera con él.
En fin, tenía una clase de ballet en la academia y estuve algo distraída, no deje de pensar en los ojos de Alex, son tan lindos, en serio. Le decidí contar a Pamela lo que me estaba pasando y ¡Se rió en mi cara! Lo dejé pasar y seguí mi camino a casa.
Durante la próxima semana no vi a Alex y ya me había comenzado a preocupar cuando lo vi venir hacia mí. Sin embargo me ignoró. Me sentí mal, quizá estaba acostumbrada a que él me saludara así que decidí acercarme a él y saludarlo.
Hola, Wood- le dije por su apellido.
No tengo tiempo de hablar contigo- dijo ignorándome
Ey, ¿qué es lo que pasa?- pregunte algo asustada.- ¿Qué fue lo que te hice?
Nada, solo aléjate de mí- me dijo casi sin poder mirarme a los ojos y luego yéndose.
Sentí temor en su mirada. No entendía que ocurría. Primero me buscaba y luego me decía simplemente adiós, que me alejara de él. Algo me parecía raro.
Las semanas pasaron igual hasta que de la nada se me acercó. Yo no estaba dispuesta a acercarme a él, si el no quería verme pues adiós y punto. Me estaba por ir cuando me tomo de la mano y me atrajo hacía él. Me miro a los ojos por un buen rato y ahora no veía temor, veía tristeza, arrepentimiento y sin ninguna palabra me abrazó, me demoré en corresponder el abrazo, pero finalmente lo hice.
Luego de eso se fue sin decir adiós, no sabía si estaba en un sueño o que. Su bipolaridad me tenía entre las nubes y luego más abajo del mundo.
Al llegar a casa miré el techo. Estaba más confundida que nunca. No creía que alguien podía ser tan bipolar como él, solo tenía que esperar lo que pasaría mañana y el resto de los demás días.
lunes, 31 de enero de 2011
Capítulo 2: En la cafetería
Al siguiente día me desperté más temprano de lo común, quería ir a la universidad quizá para toparme con Alex por el camino eso si, esta vez no podía ser por un choque entre los dos. Iba a mi primera clase del día y fue de lo más normal. Gonzalo, mi compañero de puesto se reía de mi, el era el mejor de la clase y todos lo respetaban y pedían su ayuda, menos yo. Creo que era porque le podía hacer competencia, sin necesidad de ser tan egocéntrica como él. En clases era el más pesado del mundo y fue de clases era, hay que decirlo, un amor. La verdad es que es mi amigo. No me explico porque se reía de mi hasta que llegue a mi puesto y me dijo que tenía los zapatos al revés. La verdad me sentía muy incomoda pero no me percate de eso. Sin que nadie se diera cuenta me cambie los zapatos y seguí prestando atención a clases.
Un día a Gonzalo le presente mi amiga Pamela, desde ese día ninguno me para de preguntar por el otro y me esta llegando a aburrir. Les daré sus correos electrónicos para que hablen entre ellos. Yo creo, y esta mas que claro, que se gustan. Me parece bien. Ambos se verían lindos juntos. A ambos les encanta competir conmigo y a mi no me interesa competir con ellos.
Iba por el pasillo caminando a la biblioteca cuando alguien toca mi hombro suavemente, me asuste un poco y mire rápidamente hacia atrás y era él, Alex. Me intento conversar de algo importante en el pasillo, pero yo estaba realmente apurada y le dije que dejáramos la conversación para otro momento. Él lo entendió y me despedí de un beso en la mejilla y partí nuevamente a la biblioteca.
Cuando llegue me saludo la señora Díaz, le correspondí con una sonrisa y pasé a sentarme en unas mesas cerca de librerías. Mi sorpresa fue que a los 30 minutos de estar en la biblioteca veo que alguien se sienta frente a mí. No me llamo la atención, pero sentía que no me dejaba de mirar y eso me comenzaba a fastidiar y le grite que dejara de mirarme pero mi sorpresa fue grande.
Ah, eras tú- dije algo emocionada.
Silencio por allá- gritó la señorita Díaz.
Ves que me haces gritar, Alex- dije volviendo a mi libro.
Yo hacerte gritar?- dijo sonriendo- tu eres la que gritó, además no te hice nada.
Que no, no me dejabas de mirar- dije algo nerviosa.
Es que, ese es mi problema- me dijo ya más serio- no puedo dejar de mirarte.
Estoy que te creo- dije riendo de nerviosa, debo admitir.
Es la verdad- dijo mirando la mesa.- y que lees?- pregunto cambiando el tema.
Sobre los grandes músicos de la historia- dije leyendo la tapa del libro
Sobre Beethoven, Mozart…-dijo como pensando que decir
Si, sobre todos ellos, y tu?-pregunte curiosa
Bueno, estaba buscando unas obras, pero te vi y me vine a sentar para charlar un poco- dijo sonriendo.
Lastima que estoy ocupada y no puedo conversar contigo- dije volviendo a mi libro.
Pero hoy a las 6, en la cafetería de la universidad?- me dijo entusiasmado.
Está Bien- dije convencida- lo lograste.
Genial- me dijo para darme un beso en la mejilla para luego irse y que correspondí con una sonrisa- Adiós.
Eran las 6 y yo estaba muy ansiosa, como cuando postule a la academia, me latía el corazón mil por hora. Aún no llegaba.
Las 6:30, me aburrí de esperar. Sabía que estar ahí era una muy mala idea, debía cumplir con lo que me había propuesto y cuando me estaba parando siento la voz ronca de Alex gritandome.
Aguarda- me grito
Mmm, no. Yo ya me largo. Te espere por mucho tiempo en que pude haber practicado- dije furiosa.- Me haces perder mi tiempo y …
Perdon- dijo con voz algo triste.- tuve un problema con un profesor y no pude llegar antes. No quiero que te vayas.
Esa frase me dejo paralizada. Mis mejillas se ruborizaron un poco y decidí sentarme. El sonrió y me pregunto si quería un café, le conteste que no, pero que quería un pastel.
Veo que te gusta lo dulce- dijo sonriendo.-ya vuelvo
Era tan tierno, quizá podía dejar que el entrara en mi vida. No, mejor no, pero el sueño con mi madre me dejo pensando, quizá podía dejar con la posibilidad, simplemente eso.
Tu pastel y mi café- dijo
Gracias- respondí con una sonrisa
Bueno, háblame de ti- dijo tomando un sorbo- ¿tienes novio?
Que directo- reí.- No, no tengo novio y no planeo tenerlo.
¿Por qué tan segura con eso?- pregunto intrigado.
Eso es más personal, mis padres se separaron cuando yo era pequeña y mi padre reemplazo fácilmente a mi madre en cambio ella no dejo de amarlo y producto de una depresión, murió. No quiero enamorarme para sufrir lo mismo que ella- le expliqué.
Ya veo, pero no porque lo demás hayan errado tu pasaras por lo mismo- dijo sonriente
Cuando dijo esa frase me sorprendió fue muy parecido a lo que me dijo mi madre. Seguimos conversando así toda la tarde. No cosas tan profundas como novios o novias y familia. Fue una tarde muy agradable. Se ofreció llevarme a casa pero le dije que no, pues quedaba muy lejos de la suya. Nos despedimos fuera de la escuela y ahí fue cuando me di cuenta que Gonzalo me vio salir con Alex. Al siguiente día me preguntaría de todo.
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